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LA PARROQUIA DE SANTIAGO

En nuestra sección «Conociendo Patrimonio»: la parroquia de Santiago

La parroquia de Santiago se halla en la collación de su mismo nombre, de la Axerquía Sur de Córdoba y una de las más pequeñas. Forma parte de la Ruta de las Iglesias Fernandinas. Se levanta sobre una antigua mezquita, erigida por Hisham I, de la que se conserva el alminar en el interior de la torre cristiana. A lo largo del tiempo, ha sido uno de los templos más castigados y ha sufrido, por ello, diversas restauraciones en las que ha perdido parte de su esencia medieval.

En 1635, el techo de la nave central fue cambiado por otro y los de las laterales por bóvedas encamonadas. La transformación más radical ocurrió en el siglo XIX, cuando los arcos apuntados que dividen las naves fueron sustituidos por otros de medio punto, más acordes con el neoclasicismo imperante en ese momento, sobre los que se levanta una cornisa volada. En 1979 fue víctima de un voraz incendio, los techos se derrumbaron en 1981 y el estado de ruina del edificio se acentuó. Tras un largo proceso de obras de restauración, en 1990 fue reabierta al culto definitivamente.

Nave central

Al igual que las otras iglesias fernandinas, tiene planta rectangular, dividida en 3 naves, con la nave central más alta y ancha que las laterales y que culminan en tres ábsides poligonales. El ábside central consta de dos tramos, uno anterior con planta cuadrangular y otro posterior, poligonal, del que sólo se conserva su estructura externa, ya que en el interior, lo que podemos observar es fruto de la reforma del siglo XIX. El altar mayor se perdió y en su lugar fue colocado el baldaquino, de corte neoclásico, que fue adquirido al Pabellón de la Santa Sede de la Expo de Sevilla de 1992.

Baldaquino del presbiterio

El ábside de la izquierda, conserva la estructura gótica, aunque ha sido revestido con plementos de placas. En el fondo, bajo las placas de yeso, se pudieron recuperar algunos de los ventanales góticos primitivos, que quedaron cegados al exterior. El ábside de la derecha se ha podido conservar mejor, muestra toda la nervadura gótica, que culmina en el centro con un pequeño rosetón. Los nervios apoyan sobre delgadas columnas con capiteles historiados. Entre los plementos se recuperaron, también aquí, algunas de las ventanas góticas así como restos de algunas pinturas murales.

Ábside de la derecha

Las naves están divididas por medio de arcos de medio punto, con fuertes pilares moldurados y cornisa también moldurada. Sobre la cornisa de la nave central se levantan arcos ligeramente apuntados y se abren vanos de luz. La techumbre de madera es actual, realizada de esta manera dotar al edificio de cierta reminiscencia antigua. La nave de la derecha se cubre con bóvedas de arista y la de la izquierda con una estructura de madera, con un tragaluz estratégico junto al alminar musulmán, que lo ayuda a dar mayor realce a este rincón.

Fachada a Ronquillo Briceño

Conserva la puerta primigenia de acceso principal en la calle Ronquillo Briceño, tan estrecha que no es posible admirar sus detalles, ni su rosetón. Está formada por los típicos arcos apuntados y dintel con puntas de diamante. El rosetón, junto al de San Miguel y al de San Lorenzo, es de los más antiguos. Aunque el acceso se realiza por la puerta lateral, cubierta por un pórtico de arcos de medio punto, que se alzan sobre pilares, añadido del siglo XIX.

Rosetón

La torre fue remodelada también, como el resto de la iglesia en el siglo XVIII, cuando se construye la espadaña superior. En la restauración del siglo XX se recuperaron las arcadas bíforas del alminar musulmán, que pueden contemplarse hoy en el interior del templo.

Alminar musulmán