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PARROQUIA DEL CARMEN DE PUERTA NUEVA

En nuestra sección «Conociendo Patrimonio»: la iglesia del Carmen de Puerta Nueva

La Parroquia del Carmen de Puerta Nueva no es una iglesia fernandina, ni siquiera su origen está vinculado con el momento en que Fernando III ordena la construcción de los templos medievales. Pero debido al gran tesoro patrimonial que guarda, ha sido incluida en la ruta de las Iglesias Fernandinas creada por el Cabildo Catedral de Córdoba. De esta manera se intenta dotar del reconocimiento merecido por el gran valor artístico de las obras de arte que guarda.

Fachada de la Iglesia del Carmen

Fray Miguel Rodríguez Carretero cuenta que el primer documento relacionado con los carmelitas en Córdoba es del año 1542, cuando se funda la primera congregación en una ermita que estaba en el camino de Madrid. Se instalan allí la cofradía del Santo Sepulcro y la Virgen de la Cabeza. La lejanía del casco urbano hacía que fuera un lugar poco visitado y que sus ingresos fueran bastante precarios. Los frailes pidieron al señor obispo, Fray Martín de Córdoba y Mendoza una nueva ubicación. El 4 de diciembre de 1583 realizaron la ocupación del nuevo solar, entre la Puerta Nueva y la de Andújar. El 7 de febrero de 1590 tuvo lugar la bendición del lugar.

Las obras duraron algunos años y llegó a ser uno de los más importantes de la ciudad. A lo largo de su historia ha sufrido diversos avatares y al igual que otros conventos, como San Agustín, padeció la invasión francesa y se vio afectado por la desamortización. A comienzos del siglo XX, un voraz incendio destruyó toda la techumbre y la iglesia se vio obligada a ser cerrada. En los años 40, reabrió y se recompuso su valioso retablo. La transformación más importante se realizó cuando las dependencias conventuales se adaptaron a Facultad de Derecho, cuya funcionalidad continúa a día de hoy. Conserva en su interior, un bello refectorio y uno de los claustros barrocos más bellos de la ciudad.

Interior de la Iglesia del Carmen

La portada principal de la iglesia está hoy cerrada y tapada. Tiene un frontón triangular en el que está grabado el escudo de la orden. El acceso se realiza por una sencilla portada lateral, adornada con una hornacina donde está la Virgen del Carmen. La espadaña de ladrillo es típica de la arquitectura cordobesa del siglo XVIII. Es una iglesia de una sola nave, cubierta por una bóveda baída sobre pechinas en las que aparecen los escudos de la familia Cárdenas, que eran los patronos de la capilla mayor. En el año 1633 se le concede a don Pedro Gómez de Cárdenas el patronazgo de dicha capilla mayor y del convento. Una de las obligaciones de don Pedro con respecto a ese patronazgo va a ser la obligación de costear el retablo mayor, del que hablamos en su propia entrada. Tiene en los pies, coro de reciente construcción.

Retablo de Valdés Leal