Seleccionar página

PARROQUIA DE LA MAGDALENA

Conociendo Patrimonio: La iglesia fernandina de la Magdalena

Enclavado en el centro del Barrio de la Magdalena y entre los edificios que se pueden ver en Córdoba, se encuentra la antigua iglesia fernandina que da nombre tanto al Barrio como a la Plaza donde se levanta. La zona se halla al este de la ciudad y lindaba con la muralla que avanzaba desde la Ronda de los Mártires en paralelo más o menos por Campo Madre de Dios y el Campo de San Antón, y que llegaba hasta las murallas del Marrubial. Al Sur se encuentra el barrio de Santiago y al norte, San Lorenzo. Vamos a conocer Córdoba un poco más con la historia de este lugar.

La iglesia de la Magdalena fue uno de los templos fernandinos, que data del siglo XIII y según algunos historiadores, una de las primeras en construirse. Cuentan que fue levantada en el solar de una antigua iglesia visigoda, llamada de la Encarnación, que había desaparecido en el período califal. Durante siglos, fue un templo con una feligresía numerosa, pero sufrió un incendio a finales del siglo XIX, y pasó a convertirse en templo auxiliar de la parroquia de San Pedro. Fue cerrada al culto en 1956 y el 15 de septiembre de 1990 volvió a sufrir otro incendio, en este caso uno de los más voraces que ha vivido la ciudad, que prácticamente acabó con sus bienes. Fue restaurado entre 1995 y 1998, y destinado a nuevos usos culturales, como celebración de exposiciones, conciertos y recitales, organizados y patrocinados por la Fundación Cajasur.

La estructura arquitectónica del templo es la típica de todos estos edificios, planta de cruz latina, con tres naves y triple ábside en la cabecera. El ábside central es poligonal, según investigadores sería una reminiscencia e influencia burgalesa en la ciudad; y los laterales, rectos. Están cubiertos por bóvedas de crucería góticas. Tenía cubiertas de madera, que se perdieron en el incendio y que fueron repuestas en la restauración con inspiración medieval.

La nave central es de mayor anchura y altura, y se separa de las laterales por medio de arcos apuntados y pilares prismáticos. Sobre los arcos, se abren los ventanales que aportan luz al interior. Varios arcosolios funerarios se conservan en ambas naves laterales, como recuerdo del pasado.

En el lado de la epístola y junto a la cabecera, se alza la torre, fruto de una reedificación del siglo XVIII. Lleva el escudo del obispo Antonio Caballero y Góngora, que fue el promotor de la reforma. Tiene planta cuadrangular, dividida en tres cuerpos. El inferior es el más monumental y el que alberga en un lateral, el escudo episcopal. El segundo cuerpo, de menores dimensiones sostiene el cuerpo de campanas, con esquinas achaflanadas.

Al exterior hay tres fachadas. En la fachada principal se encuentra el rosetón, aunque fue restaurado, conserva la estructura típica medieval que podemos ver en las otras iglesias fernandinas. La portada es en saledizo y está compuesta por arcos apuntados con arquivoltas. Sobre los arcos, hay una hornacina hoy vacía.

La puerta del Evangelio, que da a la plaza, mantiene la estructura de la principal. Se conserva la escultura del arcángel San Gabriel al lado izquierdo. En el otro lado no hay escultura, aunque las fuentes afirman que posiblemente hubiera una imagen de la Virgen María. Y la de la epístola es más tosca y según los historiadores la más antigua de todas las iglesias fernandinas. Un alfiz mudéjar ornamentado con puntas de diamante que enmarcan un arco adornado con dientes de sierra.

Este templo actualmente no tiene visitas guiadas, pero puedes conocer toda su historia con una de nuestras rutas por el patrimonio, rutas culturales y patrimoniales, turismo cultural y religioso que nos acerca un poco más a esta ciudad Patrimonio de la Humanidad.