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LAS PUERTAS DE LA MEZQUITA-CATEDRAL DE CÓRDOBA (II)

Hoy en nuestra sección «Conociendo Patrimonio»: las Puertas de la Mezquita-Catedral (Segunda Parte)

En un artículo anterior titulado “Las Puertas de la Mezquita-Catedral” conocimos los accesos que rodean el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de Córdoba, así como el paso que hay en el interior del patio, llamado Puerta de Las Palmas, y que nos permite la entrada a la sala de oración. Esta vez vamos a ocuparnos de las Puertas que se encuentran en el muro occidental y oriental, que lindan con la Sala de Oración. Se completa este artículo con una galería de fotos, que se puede consultar en nuestro Pinterest. Y puedes conocer más detalles y toda la historia de este monumento con alguna de nuestras visitas guiadas.

En el lado oeste, correspondiente a la calle Torrijos, se hallan las Puertas de San Esteban o San Sebastián, San Miguel o de los obispos, Espíritu Santo, Postigo de Palacio, San Ildefonso y el Sabat. Mientras que en el costado este, en la calle Magistral González Francés, podemos contemplar las de San Juan, Baptisterio, San Nicolás, la Concepción Antigua, San José, Sagrario o Magdalena y Jerusalén.

La Puerta de San Esteban o San Sebastián, cuyo nombre aparece grabado en el suelo, se corresponde con el acceso construido por Abd Al-Rahmán I y está fechada en el siglo VIII. Posee la inscripción más antigua de todo el recinto en el intradós del arco del año 855: “En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso. Mandó el Emir Muhammad ben Abd al-Rahman construir la que … de esta mezquita y sus cimientos. Y se concluyó…al año uno y cuarenta y doscientos con la bendición de Allah y su protección venturosa”. Su estructura y diseño se va a repetir en el resto de portadas con ligeras variaciones, salvo en aquellas que fueron modificadas en épocas cristianas. Se compone de un vano adintelado sobre el que hay un arco de herradura ciego, en el que se alternan las dovelas con motivos vegetales y las de ladrillo. A ambos lados hay ventanas cerradas con celosías de mármol blanco. Los motivos decorativos fueron añadidos en el siglo IX. Se remata con un tejaroz de piedra sustentado por modillones y almenas escalonadas. Su estado actual de conservación es bastante regular.

La Puerta de San Miguel es una de las que ha sufrido transformaciones, que han hecho perder parte de la esencia musulmana. En concreto, fue modificada en el siglo XVI. Está situada en la ampliación de Abd Al-Rahmán II y al igual que la anterior, la decoración del arco se corresponde con un añadido posterior. El arco de acceso es ligeramente más pequeño con respecto a la de San Esteban y en su interior se haya el escudo del Obispo don Juan Daza. De tiempos del prelado es también el alfiz gótico que lo corona. En la parte superior destaca que no hay tejadoz. Algunos historiadores sitúan sobre ella el sabat de Abd Al-Rahmán II.

Las tres siguientes puertas fueron descubiertas y revalorizadas a principios del siglo XX por Ricardo Velázquez Bosco y Mateo Inurria, que las destaparon de la tapia que las cubría.

La Puerta del Espíritu Santo corresponde con la ampliación de al-Hakam II y es una de las más bellas. Volvemos a ver un arco de herradura ciego enmarcado por un alfiz. Sobre este alfiz vemos un conjunto de arquillos de herradura también ciegos y entrelazados, decorados con diferentes motivos geométricos. A cada lado de la puerta, una ventana cubierta por celosías, sobre la que hay un arco polilobulado profusamente decorado. La Puerta de San Ildefonso es muy parecida a la del Espíritu Santo y se encuentra entre el Postigo de Palacio y el Sabat.

El Postigo de Palacio es también conocido como Puerta de la Paloma, por ser un animal sagrado para los musulmanes, o de San Pedro, por la cercanía de la capilla del apóstol. Al contemplarla descubriremos cómo en ella han pervivido el arco de herradura musulmán y las ventanas laterales enmascaradas con elementos cristianos de estilo gótico. Ha perdido el conjunto de arcos superiores, que en las otras dos puertas aparece sobre el arco vano central.

El último acceso de este lado de la Mezquita-Catedral es el correspondiente al Sabat. Fue construido entre 970 y 972. Estaba formado por una especie de puente apoyado en tres arcos, cruzaba la calle y mediaba entre la mezquita y el alcázar musulmán. Contaba con dos pisos, el primero era de uso exclusivo del califa y el personal masculino, y el segundo estaba destinado a las mujeres y los niños.

En el muro oriental y partiendo desde la Puerta de Santa Catalina nos encontramos con cinco portadas que fueron restauradas por Ricardo Velázquez Bosco y Mateo Inurria a comienzos del siglo XX, y que, actualmente, están siendo sometidas a una nueva intervención. Se trata de las Puertas de San Juan, Baptisterio, San Nicolás, la Concepción Antigua y San José. Todas ellas se corresponden con la ampliación de Almanzor y repiten el mismo esquema del lado occidental, aunque algo más elaboradas en el aspecto decorativo.

Las dos puertas restantes, Sagrario o Magdalena y Jerusalén, se encuentran en bastante mal estado de conservación. A pesar de su lamentable situación, puede vislumbrarse que repetirían el mismo esquema compositivo.