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LA JUDERÍA MEDIEVAL CORDOBESA

En nuestra sección «Hoy Visitamos»: un paseo por la Judería Medieval Cordobesa

El barrio de la Judería medieval cordobesa forma parte de nuestra Visita Guiada Mezquita-Catedral de Córdoba y judería . En nuestra sección HOY VISITAMOS nos adentraremos en este particular barrio cordobés para conocer cuáles son sus principales monumentos, historia, arte y patrimonio. Formando parte de la visita guiada  visitaremos este barrio cordobés. Se trata de una de las rutas más populares cuando nos preguntamos qué ver en Córdoba. Al igual que en otras ocasiones, hemos creado un mapa con una serie de marcadores, que nos indicarán aquellas paradas importantes que nos encontraremos en nuestro paseo, con una pequeña leyenda así como una fotografía, para facilitar su identificación, que será completado con nuestra visita guiada.

Los judíos llegaron a Córdoba entre los siglos X y XII. La época de Abderramán III fue la más beneficiosa para la comunidad judía, sin duda, amparados por el hecho de que uno de los ministros de Abderramán III fuera judío, Hasday ben Shaprut, además jefe de las comunidades judías de al-Andalus. Médico personal del califa y diplomático en la corte musulmana, pudo propiciar el impulso de su comunidad y este período fue conocido entre los hebraístas como la “edad de oro” del judaísmo español, con Maimónides a la cabeza.

La ubicación exacta del primer germen de la comunidad judía en Córdoba no se conoce con exactitud, aunque sí el lugar que ocuparon bajo dominación cristiana. La mayoría de los investigadores opinan que sería el mismo espacio, aunque no haya pruebas escritas de ello. La situación de este barrio junto a la Mezquita se conoce desde la reconquista de Córdoba por Fernando III el Santo y el repartimiento de casas. Alfonso X ordenó cerrar el barrio de la judería, que se extendía entre la Huerta del Rey, donde estaba su cementerio, y la Puerta de Almodóvar. Se separaba del resto por un recinto amurallado. Comprendería el espacio existente entre la Puerta de Almodóvar, la Catedral y el Castillo de la Judería, que lindaba con San Basilio.

Las calles que comprendieron la judería medieval cordobesa fueron: Judíos, Almanzor, Romero, Deanes, Manríquez, Tomás Conde y Plaza Maimónides. Incluye en su interior las calles Averroes, Plaza del Cardenal Salazar, Albucasis y Plaza de Judá Levi. Comenzaremos nuestro recorrido en la explanada de la Puerta de Almodóvar. Aquí nos encontramos la estatua conmemorativa de Séneca. Lucio Anneo Séneca nació en Córdoba en el seno de una familia acomodada, que le permitió adquirir una prestigiosa formación, gracias a lo cual ha sido reconocido como un gran filósofo hispanorromano. Su fama le llevó a ascender rápidamente en su carrera política, llegando a ser preceptor de Nerón. La escultura de bronce, de cuerpo entero, con un rollo en la mano, fue inaugurada en 1965 y se completa en esta ruta con las de Maimónides y Averroes. Junto a este monumento se alza la Puerta de Almodóvar junto a un lienzo de la muralla antigua. La Puerta de Almodóvar es de origen árabe y se la conoce también como Puerta del Nogal o Bab al-Chawz. Se trata de una de las últimas tres puertas que se conservan del recinto amurallado de Córdoba. Fue construida en época medieval con fábrica de sillería, completada con añadidos de sillarejo y ladrillo. Consta de dos torres que se unen por medio de un arco ligeramente apuntado, con bóveda de cañón de elevada altura. Se remata con un grueso listel resaltado, sobre el que se alza una hilera de almenas completa y su adarve. El acceso que actualmente vemos adintelado es del siglo XIX.

Puerta de Almodóvar

Pasamos bajo este acceso y entramos de lleno en la judería de Córdoba, nos dirigiremos en primer lugar a la calle Judíos, donde encontraremos algunos de los edificios más emblemáticos de nuestro recorrido. Nuestra primera parada va a ser la Casa Andalusí, una vivienda del siglo XII, convertida en museo, que muestra el estilo de vida de la época y su arquitectura. Se pueden visitar el salón principal, la cocina, los dormitorios y el patio, que es una de las partes más bonitas. Alberga además el Museo del Papel. A continuación, se encuentra el primer museo de la Alquimia de España, Al-Iksir, inaugurado en 2017 y propiedad de Salma al Farouki. No sólo es un espacio museístico diferente y único, sino que es un lugar que pretende dar a conocer la historia de la alquimia y realizar actividades de divulgación sobre el tema. Situada frente a ella, vemos la Casa de Sefarad, convertida también en museo, es un ejemplo de una antigua casa judía. Sus orígenes se remontan al siglo XIV y en su patio aún pueden contemplarse en las columnas y la arquería los elementos más antiguos. Posee varias salas expositivas, pero además tiene biblioteca y una tienda especializada en objetos judíos, en artesanía y en música.

Calle Judíos

La siguiente parada es la Sinagoga, construida en 1315 por Isap Moheb, una de las tres sinagogas medievales de España. Tras la expulsión de los judíos fue consagrada al culto católico bajo la advocación de Santa Quiteria y la casa contigua, fue hospital de hidrófobos. En el siglo XVI perteneció al gremio de zapateros y la dedicaron a los santos Crispín y Crispiniano. Durante el siglo XVIII perdió el techo artesonado por una bóveda con yeserías. Algunas de ellas se desprendieron en 1884 y así pudo ser descubierta de nuevo. En el año 1885 fue declarada Bien de Interés Cultural y desde 1994 forma parte del centro histórico de Córdoba declarado Patrimonio de la Humanidad. Es el segundo monumento más visitado de la ciudad.

Enfrente nos encontramos con un arco partido, embutido en la pared, que pasa casi desapercibido. Nos adentramos en ese callejón, formado por ese mismo tipo de arcos y suelo de enchinado. Llegamos a un pequeño ensanchamiento también porticado y tras uno de sus arcos, pasamos al patio central del Zoco Municipal. Patio de estilo mudéjar, típico patio cordobés. al que se accede a través de un estrecho callejón, con arquillos, que desembocan en esta plaza-patio de forma rectangular, con dos plantas y pórticos con arcos sobre pilastras y columnas.

Zoco Municipal

Casi al final de la calle Judíos, se encuentra el Monumento a Maimónides, delante de la que se cree que pudo ser su vivienda. El domicilio es de propiedad privada y al exterior, posee una fachada bastante pequeña. Moses ben Maimon, Maimónides nació en Córdoba en el año 1135, en el seno de una distinguida familia y murió en El Cairo. Su padre era juez y miembro del tribunal de rabinos, pertenecía a una ilustre familia judía. Desde pequeño fue iniciado en el Talmud porque se esperaba de él que fuera un rabino tan importante como su padre. En su adolescencia, llegaron los almohades a Córdoba y su política fanática e intolerante. Quisieron ver la conversión de la familia al islam y esto provocará su huida, que les llevó a Egipto, la tierra de sus antepasados. Primero morirá su padre y poco después su hermano David, que se había hecho cargo de los negocios de su padre mientras Maimónides continuaba sus estudios. Debía ahora de hacerse cargo de la familia, podía ser rabino y médico, pero no quería cobrar por su trabajo. Poco a poco fue siendo conocido, ganaba poco porque seguía sin querer cobrarle a los pobres. Saladino oyó de su nombre y lo llamó a trabajar para él.

Cuentan que un día se presentó un enfermo muy tarde y lo citó para el día siguiente. El hombre se enfadó y buscó vengarse. Cuando Maimónides iba con Saladino en su carroza, salió a su paso y prorrumpió en insultos contra el médico. El sultán indignado ordenó a Maimónides que le arrancara el corazón. Este buscó al pobre y le dio dinero, le abasteció de leche a diario, le pagó el alquiler de la casa y le regaló los medicamentos que necesitaba. El hombre se ablandó y se arrepintió. Pasado el tiempo, Saladino iba de nuevo acompañado de Maimónides, les salió al encuentro el mismo sujeto pero no gritó sino que comenzó a alabar y dar gracias al médico. ¿no es este el que te insultó y al que te ordené que arrancaras el corazón? Preguntó el sultán. Sí, mi señor, he cumplido con lo que me ordenaste. Le he despojado de un corazón insolente y se lo he cambiado por un corazón bondadoso, lleno de paz y de bien”. Saladino exclamó sonriente: así que también se puede operar, sin bisturí, un corazón!.

La calle Judíos desemboca en la Plaza de Maimónides. Al frente se alza una Casa Solariega, del siglo XVII, con un patio con crujía y galerías de arcos de medio punto sobre columnas con basamentos muy estilizados. Posee un torreón esquinado con ajimez. Propiedad privada. En frente a ella se halla la antigua Casa de las Bulas o Armentas, hoy Museo Taurino. Edificada en el siglo XVI, debe su nombre antiguo a que aquí tenía lugar la venta de las bulas de la Santa Cruzada. En el año 1954 el Ayuntamiento compra esta vivienda y la acondiciona como Museo Municipal de Artesanía y Artes Cordobesas. En el año 1983 se transforma en un museo dedicado a temas taurinos, pero tuvo que ser cerrado por su mal estado de conservación. Tras un largo período, fue reabierto en 2014.

Museo Taurino

Nos dirigimos hacia la calle Averroes, donde se encuentra la Capilla mudéjar de San Bartolomé. Es un edificio de estilo mudéjar, al que se accede por un arco apuntado en un alfiz a modo de portada. Fue construida hacia 1399 en estilo gótico mudéjar. En 1410 aparece ya nombrada como el templo de la collación de San Bartolomé. Tras la portada apuntada, un patio enchinado y un pórtico con columnas y arcos apuntados. La fachada del recinto es la lateral y en el espacio interior se conservan la solería original del siglo XV y las yeserías mudéjares.

Capilla de San Bartolomé

Actualmente la capilla se encuentra anexionada a la Facultad de Filosofía y Letras. Este edificio fue el Hospital del Cardenal Salazar. En 1701 don Pedro de Salazar Gutiérrez compró una casa solariega para edificar un colegio para los acólitos del coro y le encarga la obra a Francisco Hurtado Izquierdo. Una vez comenzadas las obras, Córdoba se vio asolada por una epidemia de peste y la construcción se destinó a Hospital de Agudos. La obra se terminó en 1724.

Facultad de Filosofía y Letras

En la misma plaza y justo enfrente de la Facultad está la iglesia del Convento de San Pedro Alcántara. Los franciscanos descalzos alcantarinos instituyeron el convento de San Pedro en 1682. El diseño del plano fue de Luis de Rojas y las obras de Baltasar de los Reyes. Fue bendecida en 1696. En el siglo XIX tras la exclaustración estuvo mucho tiempo vacío. En el siglo XX, algunas de sus dependencias son el albergue juvenil, otras pertenecen a la Iglesia y el templo está cerrado al culto. Tiene un retablo mayor de Francisco Hurtado Izquierdo. Antes de abandonar la plaza, nos detendremos un momento en el Monumento escultórico a Al-Gafequi, Mohamed Al-Gafequi fue un oculista andalusí, experto en operar cataratas y autor de un tratado de oftalmología.

Nuestro camino continuará por la calle Romero para llegar a la Calle Manríquez. En ella veremos algunas casas solariegas. La primera de ellas es hoy Los Patios de la Marquesa. Fue la Casa de Los Manríquez, vivienda solariega que tiene origen en el siglo XVIII. Fue reformada en el XIX y cuenta con varios patios y un jardín. Un poco más adelante, vemos el Hotel González. Otra residencia solariega, que se remonta al siglo XVI. Aún conserva su fachada mudéjar, con un dintel y dovelas engatilladas. El patio también posee aún reminiscencias mudéjares con arcos apuntados y columnas de mármol, aunque está muy modificado. Al final de la calle se encuentra la que fue la Casa del Marqués de la Motilla, surgida también en el siglo XVI, aunque actualmente muy reformada. Conserva un patio rodeado de galerías y arcos de medio punto sobre columnas y capiteles, con las enjutas decoradas con elementos cerámicos. Hoy en día es la sede de una Asociación.

Los Patios de la Marquesa

Desembocamos ahora en la calle Tomás Conde, justamente delante del Hotel Boutique Las Casas de la Judería. Fue una casa-palacio conocida como la Casa de las Pabas, perteneciente a la familia Sigler de Espinosa desde el siglo XVI y donde nació Luis de Góngora y Argote. Tiene una portada renacentista con dos cuerpos adintelados, siguiendo la curva saliente de la fachada está también el balcón. La fachada se decora con dobles pilastras jónicas que sustentan un frontón triangular partido. Juan Sigler de Espinosa, canónigo de la catedral de Córdoba, fue la persona que acometió una fuerte reforma en la que incluyó los escudos heráldicos de la Familia que aparecen en la fachada, flanqueados por dos pavos reales, símbolo de Triunfo e Inmortalidad. La edificación cuenta con tres patios siendo el patio principal mudéjar con arcos peraltados enmarcados por alfiz. Tiene otros dos patios muy transformados en el Siglo XIX. En 1972 se utiliza para el rodaje de la película de Claudio Guerin «La Casa de las Palomas» con Ornella Muti y Lucía Bosé. Remodelada cuidadosamente durante varios años, ha pasado a ser un bello y singular hotel de 5 estrellas en el entorno del Barrio de la Judería. La empresa propietaria y promotora del Hotel es la cadena Hoteles, Casas y Palacios de España, cuyo principal accionista es el Duque de Segorbe, y que tiene otro proyecto en la provincia de Córdoba con la remodelación del Palacio de Moratalla en el término de Hornachuelos.

Hotel Boutique Las Casas de la Judería

La vivienda contigua era la Casa solariega de los Marqueses de la Vega de Armijo, desde el siglo XVII. El escudo de la puerta es el de los Mecías de la Cerda. Actualmente sólo conserva antiguo una sala con una cúpula y otra con un artesonado mudéjar. Es una casa de vecinos. Una calleja estrecha y sinuosa, llena de encanto nos llevará hasta el El Portillo de la Luna, antiguamente formaba parte de la casa y ésta llegaba hasta la muralla. Fue abierto en los años 50 y constituye un punto de comunicación entre la judería y el lienzo de muralla que discurre por la calle Cairuan hasta nuestro punto de partida, la Puerta de Almodóvar, donde estuvo el cementerio judío. En este lugar se levanta el último de los monumentos escultóricos al que vamos a referirnos en esta ruta, Abu-I-Walid Muhammad b. Admad ibn Rusd, Averroes. Nació en Córdoba en 1126 en el seno de una familia intelectual árabe y recibió una educación muy esmerada, que lo convirtió en el filósofo y médico más eminente del mundo islámico.

Murallas de Cairuan