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LA IGLESIA DE SAN AGUSTÍN

En nuestra sección «Conociendo Patrimonio»: la iglesia de San Agustín

La iglesia conventual de San Agustín de Córdoba está incluida dentro de la Ruta de las Iglesias Fernandinas, aunque no es una parroquia sino el templo del convento agustino. Fue declarada Bien de Interés Cultural el 19 de enero de 1983. Sin lugar a dudas corresponde a un lugar qué ver en Córdoba al realizar tu visita a esta ciudad. En esta entrada vamos a presentar un resumen de su origen e historia, que lo ha llevado a ser uno de los mejores ejemplos de Arte Barroco en la ciudad.

Fachada de San Agustín

La Orden Agustina llegó muy tempranamente a la ciudad y se asentó, primero en el Campo de la Verdad y después en el Alcázar Viejo. En el Privilegio, documento firmado por el rey Alfonso XI en 1328, se les concede a los agustinos el lugar que hoy ocupan en el barrio de San Agustín. La fábrica del convento es toda ella del siglo XIV y existen algunas diferencias con otros templos coetáneos. El conjunto se mantuvo inalterable hasta el siglo XVII, cuando se transforma y se remodela su interior dentro del estilo barroco. Posteriormente, sufrió numerosos avatares, como la invasión de los franceses y por supuesto, la desamortización. Durante la invasión francesa, el convento pasó a ser cuartel y la iglesia, la cuadra de los caballos. Cuando los monjes pudieron volver, taparon el agujero y se colocó una inscripción alusiva. La desamortización volvió a echarlos y se perdió su biblioteca, así como todos los objetos de valor que la congregación tenía. A comienzos del siglo XX, los dominicos, que habían sido desalojados anteriormente de San Pablo, ocuparon este convento. Aún hubo más desgracias y durante la guerra civil sufrió un grave incendio, en el que se perdió el altar mayor, que era de mármol, así como las pinturas que cubrían el ábside. El retablo actual es una reproducción del antiguo. En los años 70 el deterioro del templo era muy evidente, hasta el punto de que un día durante la celebración eucarística, un ángel de yesería calló desde la bóveda al suelo. Esto hizo que la iglesia se cerrara totalmente hasta la restauración del año 2007, a través del programa de la Junta de Andalucía, Andalucía Barroca, que permitió reabrir el templo al culto y para disfrute de fieles y visitantes.

Interior de San Agustín

La reforma del templo del siglo XVII comenzó a finales aproximadamente en 1621 y terminó en 1633, según la inscripción pintada que se encuentra a los pies de la iglesia. Las obras fueron promovidas por fray Pedro de Góngora. Los muros góticos se recubrieron en su totalidad con variada ornamentación, altares y retablos, esculturas de virtudes, seres fantásticos y pinturas de diversos santos, personajes y pasajes bíblicos. Se construyó además la tribuna a lo largo de los dos lados de la nave central, así como desde el crucero a los pies de la iglesia terminando en ese magnífico y amplio coro que hay en los pies. Dicha tribuna está recorrida con balcones que se sustentan por atlantes. Las naves laterales vieron descender su altura y se cubrieron con techos planos, que se decoraron también con cuadros. En el crucero, una bóveda ovalada sustituyó la armadura mudéjar y el primitivo artesonado mudéjar desapareció bajo una bóveda rebajada decorada con pinturas al óleo sobre una base de yeso. Esta iglesia representa uno de los programas iconográficos más importante de toda Andalucía, tanto por su complejidad como por su extensión. En la elaboración de dichas pinturas trabajaron artistas como Cristóbal Vela Cobo, Juan Luis Zambrano y Pedro Ruiz Morián Moreno.

Ábside central de San Agustín

En cuanto a su forma, tiene 3 naves que terminan en ábsides semioctogonales, donde conservan aún las nervaduras góticas originales. En la nave del evangelio estaba ocupada por los confesionarios y en la epístola se abren algunas capillas, dedicadas a algunas cofradías: la capilla del Tránsito de San José –que tiene un cuadro con este motivo de 1635-, la de Jesús Nazareno, la de las Ánimas del Purgatorio o San Nicolás de Tolentino –con un cuadro de Cristóbal Vela-, la del Tránsito de la Virgen y la de San Cosme y San Damián. Y en el ábside de la izquierda, otro retablo con Santa Rita de Casia y San Isidro Labrador, Santa María de la Cabeza en el ábside. Aunque aquí lo más destacado es el retablo-camarín de la Virgen de las Angustias, de Juan de Mesa, cuya obra fue inscrita como Bien de Interés Cultural en 2014. El escultor realizó esta figura por encargo de la cofradía, que se había fundado en el convento en el año 1558 y fue su última obra antes de morir.

Virgen de las Angustias

Dedicaremos otras entradas a su magnífico programa iconográfico, así como a la Hermandad de las Angustias y su historia.

Portada de San Agustín

Al exterior vemos una fachada en hastial, con vano central de acceso en forma de arco que encierra otro trilobulado, con tres escudos nobiliarios. Han sido identificados con los Fernández de Córdoba, los Ponce de León y el otro se ha atribuido al licenciado fran Antón de Córdoba. Parejas de columnas corintias sobre altos pedestales a ambos lados, sostienen un entablamento coronado por frontón partido y hornacina central con la figura de San Agustín. Vemos también como el rosetón gótico ha desaparecido y ha sido sustituido por ventanales. La torre es del siglo XVI y tiene planta cuadrangular, con vamos enmarcados por pilastras y coronada con un cuerpo superior de campanas.

Torre de Campanas de San Agustín