Seleccionar página

LA DEFENSA DEL RÍO (II): LA TORRE DE LA CALAHORRA

Hoy en «Conociendo Patrimonio»: La Torre de la Calahorra

En una anterior entrada, titulada “La Defensa del río (I)” pudimos conocer un poco más sobre la Puerta del Puente y el Puente Romano. En la otra orilla se alza imponente la Torre de la Calahorra, que constituye la primera defensa de la ciudad en la zona sur y cuya estructura está unida al puente. Su origen es medieval y a lo largo del tiempo, ha sufrido diversas y sucesivas etapas constructivas y ampliaciones, que han dado lugar al aspecto actual. Durante todos los siglos que se ha mantenido en pie, han sido varios los usos que ha recibido tras perder su condición de “punto defensivo” de la ciudad. Esto ha permitido que se haya mantenido en buen estado de conservación a lo largo de los años y que haya podido llegar hasta nosotros como transmisora de la historia de Córdoba. Se completa este artículo con una galería de fotos, que se puede consultar en nuestro Pinterest. Y puedes conocer más detalles y toda la historia de este monumento con una visita guiada en la modalidad de Ruta Personalizada.

Las primeras referencias históricas nos alejan a la época medieval y son varias las hipótesis defendidas por historiadores y arqueólogos que afirman que hubo una primera construcción árabe. Consistía en un acceso con arco de herradura, cuyos restos pueden apreciarse sobre el acceso principal al actual monumento. Estaba realizado con muros a soga y tizón, con una anchura de unos 8 m. y una altura de 10m. En el año 1368 tuvo lugar en los alrededores de la torre la “Batalla del Campo de la Verdad”, en el marco histórico de la guerra civil castellana entre los partidarios del rey Enrique II y los de Pedro I, que recibió la ayuda del rey de Granada, que consiguieron entrar en la ciudad por este punto. Esta contienda fue cruenta y sangrienta. Mostró que este punto de la ciudad tenía deficiencias defensivas y que necesitaba una remodelación, para reforzar esa defensa.

A la primitiva edificación se añadieron dos torres laterales y se construyó un acceso al puente en el lado derecho, que a día de hoy es el que continúa existiendo. Los escudos heráldicos de armas de Castilla y León, se colocaron en la parte alta del muro. El acceso a la torre se realizaba por una puerta que estaba a una altura superior y a la que se llegaba gracias a un sistema de puente retráctil, del que no ha quedado constancia arqueológica. En siglos posteriores, fueron añadiéndose elementos a esta obra, dotándolo de la altura que actualmente posee y las torres circulares que la completan. La barrera artillera que rodea la zona sur de la torre fue la última intervención arquitectónica y remató todo el conjunto. Tiene escasa altura y está rehundida, con dos torres circulares en cada ángulo. El foso resultante se llenaba de las aguas del río en épocas de crecida.

El resultante es una fortaleza de planta cruciforme, con tres brazos y dos torres circulares en sus ángulos. Estas tres torres cuadrangulares, se unen entre sí por otras dos edificaciones anexas y adyacentes, en forma de cilindro y con la misma altura, en la parte posterior al puente. La fachada frontal conserva un arco de herradura heredado de su etapa musulmana, embutido en el muro, bajo el cual se abre la puerta de acceso. En el vano del arco, una ventana y sobre este espacio, los restos de la torre primitiva con sus almenas. Está formada por sillares de piedra a soga y tizón de gran grosor, menos en la fachada donde aparece ladrillo y mampuesto, de restauraciones posteriores. Remata con una azotea bordeada por merlones acabados en pirámides. Posee tres plantas en el interior y cada una de ellas con diversas dependencias, siendo la central de planta rectangular cubierta con bóveda de cañón, y las laterales, con bóvedas baídas y semiesféricas de ladrillo.

Una vez perdida su función defensiva, es utilizada para otros fines. Fue cárcel en el siglo XVIII, en 1863 el arquitecto cordobés Rafael de Luque la transformó en un centro educativo femenino y posteriormente, sirvió también como cuartel de la Guardia Civil. En los años 50 el interior fue remodelado y restaurado, para albergar una exposición en conmemoración del V Centenario del nacimiento del Gran Capitán. Tras la clausura de la exposición y pocos años después, es reabierta como Museo Histórico de la Ciudad. En el año 1987 la Fundación Roger Garaudy, actual Fundación Paradigma Córdoba, comienza a gestionar el Instituto para el Diálogo de las Culturas y se instala el Museo Vivo de al-Ándalus. En el año 1931 fue declarada Conjunto Histórico-Artístico junto con el puente romano y la puerta del puente. Y desde 1994 forma parte del Centro Histórico de Córdoba declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El Museo está compuesto por 8 salas, en las que se exhiben elementos y objetos procedentes de las diferentes culturas -judía, cristiana y musulmana- que convivieron juntas en Córdoba. Desde la parte alta de la torre, es posible disfrutar de unas magníficas vistas de la ciudad, de su Casco Histórico y de algunos de los monumentos más importantes, así como el paisaje natural del río.