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EL ALCÁZAR DE LOS REYES CRISTIANOS

En nuestra sección «Conociendo Patrimonio»: El Alcázar de los Reyes Cristianos

El Alcázar de los Reyes Cristianos es un monumento muy destacado en la ciudad de Córdoba, cuya historia se adentra en el período medieval. Para visitarlo realizaremos una visita guiada especiales, monográficamente o bien, formando como complemento a alguna de nuestras otras opciones de tours. Conoceremos la parte más esencial del Alcázar en nuestra sección CONOCIENDO PATRIMONIO. Está situado en la entrada al Barrio de San Basilio y justo antes de las Caballerizas Reales. El edificio del Alcázar es de época cristiana, pero guarda entre sus muros numerosos restos arqueológicos, testimonio vivo de las sucesivas culturas que se asentaron en la ciudad: sillares, columnas, mosaicos y sarcófagos romanos; molduras visigodas y árabes. Tras la reconquista cristiana en 1236 del rey Fernando III el Santo, el antiguo alcázar musulmán se convirtió en residencia real, pero estaba en mal estado de conservación, muy castigado por las guerras. Por ello, en 1327 el rey Alfonso XI promueve la construcción del nuevo alcázar. Durante la conquista de Granada, servirá de residencia a los Reyes Católicos. Aquí nació su hija la infanta María, futura reina de Portugal. Y sus muros fueron testigos mudos de las conversaciones y preparativos del primer viaje a América de Cristóbal Colón. Tras la conquista de Granada, los reyes volvieron a Castilla y el castillo fue cedido al Tribunal de la Santa Inquisición. Este fue su uso hasta que el tribunal fue abolido por las cortes de Cádiz. Entonces pasó a ser cárcel y posteriormente, instalaciones militares.

En 1955 fue cedido al Ayuntamiento de Córdoba. Había sido calificado Monumento Nacional en 1931, junto con la Puerta del Puente y el Puente romano, y, posteriormente integrado dentro del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994. Sus jardines cuentan además con una protección especial desde 1986. El Alcázar ocupa una superficie casi cuadrangular de 4.100 m2 y una torre se levanta en cada una de las esquinas. Una nave central divide el cuadrado en dos partes, a un lado el patio de las Mujeres y al otro, el patio de los Moriscos. Veamos cuales son las estancias que se distribuyen en cada planta.

Acceso al Alcázar

El acceso se realiza por la torre de los Leones. Allí nos encontraremos las escaleras que directamente nos suben al piso principal. En el pasillo de la izquierda podemos ver el acceso a las torres, subiremos a la torre de los Leones, disfrutaremos de unas magníficas vistas de Córdoba desde allí, y podremos acceder al interior de la torre del Homenaje. En ambas torres se dispone una sala de planta cuadrada en una y octogonal en la otra, cubiertas con bóvedas de crucería, arcos apuntados y nervios moldurados. La torre de los leones se llama así por una gárgola con esta forma que se conserva en el piso superior. Mientras que la torre del Homenaje debe su nombre a estar situada sobre la sala real. A un lado hay otra torre más pequeña, pero a la vez más elevada, con balcones y tejado a dos aguas. Allí, los condenados a muerte por la Inquisición eran ahorcados ante el pueblo.

Torre del Homenaje

Volviendo a la planta principal, se encuentra el sarcófago romano del siglo III d.C. que apareció en la Huerta de San Rafael, en el pasillo que lleva al Salón de los Mosaicos. Se llama así por la colección de mosaicos romanos que allí se exponen, que fueron encontrados en la Plaza de la Corredera y que se merecen una entrada a parte en la sección Conociendo Patrimonio. Esta sala era la capilla de la Inquisición, de ahí su forma de nave central única con cabecera al fondo cubierta por una cúpula. Sus ventanas abren hacia el patio de Mujeres, llamado así porque era el patio de la cárcel de las mujeres, y que actualmente no puede visitarse. En la sala contigua se conserva el Coro Capitular del siglo XVII, que pertenecía al Cabildo y en el que se representan las collaciones de Córdoba.

Salón de los Mosaicos

Bajaremos posteriormente a la planta baja para pasear por el Patio Morisco, un magnífico ejemplo de patio rectangular con canalizaciones de agua y fuentes a la manera musulmana. En el extremo justo debajo del Salón de los Mosaicos se encuentran los baños reales o baños de doña Leonor de Guzmán, que fue la amante del rey Alfonso XI. Fueron construidos en 1328 y se encuentran estructurados a la manera romana, continuada por los árabes posteriormente. Se accede tras pasar por un pequeño patio y tienen cuatro salas, vestuario, sala fría o frigidarium, sala templada y sala cálida. La caldera y el horno estaban bajo la torre y junto al aljibe.

Patio Morisco

Al fondo del patio morisco se encuentra la verja de acceso a los jardines. Era la primitiva huerta del Alcázar y ocupa unos 55.000 m2. Se dispone siguiendo la tradición árabe y cuentas con plantas autóctonas, como palmeras, cipreses, naranjos o limoneros que se alternan con fuentes y estanques, que se estructuran en varios niveles. El jardín alto se encuentra paralelo a las Caballerizas Reales, el jardín del medio es por el que hemos accedido y el Paseo de los Reyes precede al jardín bajo. Los dos estanques de arriba fueron construidos en el siglo XIX. Destaca el plátano del César, se dice y se cuenta que procede de época romana, que fue plantado por César a su llegada a Corduba, cuya leyenda está escrita en el mosaico que hay junto a él. El agua era suministrada gracias a la construcción del acueducto que bajaba el agua desde los veneros de Sierra Morena, sobre todo el Caño de Escarabitas y Bejarano.

Vista de los Jardines

Sí quieres conocer la historia de este lugar y necesitas asesoramiento, en DeArte tenemos lo que buscas, conoce nuestras visitas guiadas para este monumento. El horario de visita al público es de martes a sábado de 8:15 a 20:00 en horario de verano, y los domingos y festivos de 8:15 a 14:45. El precio de entrada para un adulto es de 5.00€, la mitad para estudiantes y gratis para menores de 13 años.