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BARRIO DEL SALVADOR Y LA COMPAÑÍA

En nuestra sección «HOY VISITAMOS»: El Barrio del Salvador y la Compañía de Córdoba

Continuando nuestros paseos por los barrios cordobeses, nos quedamos hoy en otro recorrido céntrico de Córdoba. Comenzaremos en la calle Ángel Saavedra, delante del convento de Santa Ana y la Sede Vimcorsa. Giraremos hacia la derecha para coger la calle Santa Victoria por la que llegaremos a la Plaza de la Compañía. Al fondo de esta plaza, tomaremos la calle Conde de Cárdenas que nos llevará a la Cuesta de Luján y a Ambrosio de Morales. Al final de esta calle se encuentra la Plaza de Séneca y un poco más abajo, a la izquierda, se abre la calleja de Junio Ganión. Desde la Plaza Séneca, viramos a la derecha por Antonio del Castillo hasta la Plaza de Jerónimo Páez y subiremos por la Cuesta Pero Mato para volver a Ángel de Saavedra, que fue donde comenzamos. Completamos el artículo con un mapa interactivo, en el que podéis consultar un item correspondiente a cada uno de los monumentos o lugares de interés de este barrio, con su fotografía. Para consultarlo haz click aquí. Y encontrarás toda una galería fotográfica en nuestro tablero de Pinterest.

Junto al convento de Santa Ana se levanta la Casa Carbonell. En este lugar nació el escritor romántico Ángel de Saavedra, duque de Rivas. La vivienda fue vendida a la familia Carbonell a comienzos del siglo XX y su arquitectura se corresponde con la estética de finales del siglo XIX. Está precedido por un bello patio, que tiene una con reja de 1881 y una marquesina de cristal y hierro de estilo modernista en la puerta de acceso. Actualmente es la sede de la empresa municipal Vimcorsa y en sus salones tienen lugar exposiciones temporales.

El Convento de Santa Ana de carmelitas descalzas se encuentra justo al lado. Su fundación es de 1589. En la construcción de la iglesia de estilo barroco, que tuvo lugar a lo largo del siglo XVII, participaron como patronos los marqueses del Carpio. Durante un tiempo estuvo cerrado, debido al incendio que sufrió en 1993 y fue sometido a un proceso de restauración, que permitió su reapertura.

Avanzando por la calle Ángel de Saavedra y haciendo esquina con Jesús María y Juan Valera se encuentra el actual Conservatorio Superior de Música, en la vivienda solariega que fue de Rodrigo Méndez de Sotomayor. El palacio fue edificado en 1551 y conserva la fachada renacentista de tipo almohadillado, que rodea una puerta adintelada sobre la que se alza el escudo de los Sotomayor. Se remata con una ventana con columnas abalaustradas y frontón curvo, con decoración plateresca de carácter mitológico.

La calle Juan Valera continúa en Santa Victoria, donde tenemos el Colegio Santa Victoria y su templo neoclásico. El colegio fue instituido por el obispo Francisco Pacheco y las obras del edificio fueron dirigidas por Baltasar Drevetón, con la intervención de Ventura Rodríguez. Destaca su monumental portada curvada en forma de pórtico clásico, con columnas de orden compuesto, cornisa y frontón triangular, con el escudo del obispo en el centro.

Iglesia de Santa Victoria

Delante de la portada de esta iglesia se abre la Plaza de Santa Victoria. A la derecha tenemos el Colegio de Santa Catalina, fundado en 1553 por la Compañía de Jesús. En su interior conserva una de las escaleras de mármol barrocas más imponentes de Córdoba, atribuida a Francisco Hurtado Izquierdo. Actualmente es el C.D.P. Reales Escuelas Pías de la Inmaculada Concepción y San Francisco Javier.

Justo enfrente se alzaba la Iglesia de Santo Domingo de Silos, que fue uno de los templos fernandinos. En el año 1782 su feligresía fue incorporada a la Parroquia del Salvador y el templo se cerró. Partes de él se conservan en el interior del Archivo Histórico Provincial, que tiene entrada en la calle Pompeyos. En la plaza aún pueden contemplarse la disposición de sus ventanas en la pared y la torre, que fue construida en 1762.

En este mismo lugar se alza un Triunfo a San Rafael, obra promovida por el padre jesuita Juan de Santiago, que también auspició la construcción del templo de la Compañía. Fue sufragado mediante las limosnas de los fieles y fue realizado por el cantero Alonso Pérez y el escultor Juan Jiménez.

La Iglesia de la Compañía, conocida como Parroquia de San Salvador y Santo Domingo, fue construida por los jesuitas junto con el Colegio de Santa Catalina. Trabajó en su interior Hernán Ruiz II y posee una portada manierista de Francisco Villalpando. En el siglo XVIII será separada del colegio y transformada en la Parroquia de San Salvador y Santo Domingo, fusionando con la antigua parroquia de Santo Domingo de Silos.

Abandonamos esta céntrica plaza llena de historia y patrimonio por la popular calle Conde de Cárdenas hasta llegar a Ambrosio de Morales, al girar ligeramente hacia la izquierda tenemos la Cuesta de Luján. Esta calle fue terminada de abrir en 1537 por el corregidor Hernando Pérez de Luján, según reza la placa conmemorativa que aún puede verse en una pared.

Varios inmuebles con historia se sitúan aquí. El primero de ellos la primitiva sede de la Real Academia de Córdoba, fundada el 11 de noviembre de 1810 en un edificio que fue del Ayuntamiento. Algo más abajo se encontraba el Teatro Cómico, una construcción realizada en madera en el siglo XIX, que tenía un aforo de 300 personas y que sufrió un voraz incendio en 1892. Fue restaurado en los años 90 para destinarlo a uso cultural.

Justo enfrente estaba el convento del Corpus Christi. Fue fundado por el obispo Fray Diego de Mardones para la orden recoleta en 1608, sobre una antigua ermita dedicada a San Benito. Se mantuvo su uso hasta 1992, en que se trasladaron a una nueva sede. Tras una remodelación fue reabierto en 1997 para la sede de la Fundación Antonio Gala.

Algo más adelante y a la derecha se abre una sinuosa calleja, la del Marqués del Villar y en el recodo veremos la portada de una iglesia. Se trata de la fachada del antiguo convento de Santa Ana de Lucena, que despareció tras la desamortización y que fue trasladada a Córdoba para evitar su pérdida. Está realizada en mármol en estilo barroco y recuerda a las obras de Francisco Hurtado Izquierdo.

Volvemos a la calle Ambrosio de Morales, a la Plaza de Séneca. Plaza dispuesta en forma de terraza con enchinado cordobés, adornada con una fuente y una escultura romana. A ella se abre el Palacio de Medina y Corella, familia nobiliaria establecida en Córdoba en el siglo XVIII.

Al final de la calle nos encontraremos la entrada a la Calleja de Junio Galión. Este enclave fue abierto en los años 60 para unir la calle San Eulogio y la calle la Feria. Su forma zigzagueante pudo ser la causa de que se volviera un lugar insalubre y oscuro, por lo que fue de nuevo cerrado hasta que fue de nuevo reabierta y dedicada a la familia Annea, más concretamente a Lucio Junio Anneo Galión, un romano de origen cordobés que es mencionado en el Nuevo Testamento.

De la anterior Plaza de Séneca parte la calle Antonio del Castillo, que desemboca en la Plaza de Jerónimo Páez, otro lugar lleno de historia y patrimonio, ya que acoge el Museo Arqueológico, los restos arqueológicos del Teatro Romano, el Palacio de los Páez de Castillejo, la Casa del Judío –todos ellos merecen entradas a parte dedicadas a cada uno de ellos-y la Cuesta de Pero Mato, por donde llegaremos a la Calle Ángel de Saavedra, que fue nuestro punto de salida.

Casa del Judío