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BARRIO DE SAN PEDRO

En nuestra sección «Hoy Visitamos»: el Barrio de San Pedro

Con nuestra sección HOY VISITAMOS nos trasladamos virtualmente al Barrio de San Pedro, situado en la Axerquía cordobesa. Vamos a conocer cuáles calles lo comprenden y qué monumentos más importantes hay en él, tanto los que ya han desaparecido, como los que se han conservado. De los primeros veremos dónde estaban y cuál era su uso. De los conservados, igualmente, sabremos dónde están, así como su funcionalidad, ya que algunos han sido modificados con el tiempo. Completamos este paseo con un mapa interactivo (pinchar aquí), en el que podréis consultar todos estos monumentos, encontraréis una fotografía de la mayoría de ellos y una pequeña leyenda explicativa.

Comprende el barrio de San Pedro una zona bastante amplia de la Axerquía cordobesa. Limita al sur con el barrio de San Francisco con las calles Maese Luis, Tornillo, Candelaria, un trozo de Lineros y Mucho Trigo hasta el cruce con Valderrama. Subimos por Valderrama hasta llegar a Alfonso XII y la Plaza de San Bartolomé. La calle Tomillar nos lleva a Isabel II, la plaza Regina hasta Pedro López y Rodríguez Marín, formando el límite norte con el barrio de San Andrés. Por último, la calle Diario Córdoba hacia el sur y San Fernando hasta Maese Luis constituye el flanco oeste.

Muchos y muy diversos monumentos podemos encontrarnos en este popular barrio. Algunas de las plazas más emblemáticas, iglesias, palacios y fuentes, forman un patrimonio único e indiscutiblemente rico. La mayoría de ellos se concentran en torno a una plaza mundialmente conocida, la Plaza de la Corredera. Por lo que comenzaremos nuestro recorrido en este increíble lugar de encuentro. La historia de esta plaza se remonta a la época medieval, en ella han tenido lugar algunos de los episodios más importantes de la vida de Córdoba, como fueron los autos de fe del Tribunal de la Santa Inquisición o la realización de fiestas populares, como corridas de toros o diversos espectáculos. Sin lugar a dudas, es uno de los pulmones culturales de la ciudad de Córdoba en la actualidad.

Plaza de la Corredera

Por la calle Sánchez Peña, situada entre el edificio de doña Ana Jacinta y la Casa del Corregidor -hoy mercado municipal y obra de Juan de Ochoa en el siglo XVI-, llegamos a la Plaza de las Cañas, otro de los muchos lugares llenos de encanto que posee Córdoba. En una esquina haciendo rincón, se encuentra el Colegio de la Piedad, obra cultural y artística promovida por el Obispo Marcelino Siuri en el siglo XVIII. Por la calle Prensa salimos a una plaza, donde se sitúa la Ermita de la Virgen del Socorro. El lugar que ocupa la ermita fue desde muy antiguo institución hospitalaria. La primera mención conocida es del año 1319, cuando Inés de Estepa deja una donación para el Hospital de la Santísima Trinidad ubicado aquí, y posteriormente quedaron constancia de algunas donaciones más. Ramírez de Arellano indica incluso que este solar servía a la iglesia ya antes de la dominación árabe y creía que allí estaba sepultado San Martín.

Ermita de la Virgen del Socorro

Continuamos hacia la la Plaza de la Almagra, el corazón del barrio de San Pedro, presidida por una Fuente en forma de farola, que es una reproducción de la fuente de la Rambla de Canaletas en Barcelona. Vamos a girar por la calle Carlos Rubio. Aquí, en un viejo caserón se conservan unos Baños Árabes, que esperamos sean próximamente restaurados. Y desembocamos en el cruce entre las calles Lineros, Consolación, Mucho Trigo y don Rodrigo, la cual tomaremos hasta llegar al siguiente cruce con la plaza de San Pedro.

Plaza de la Almagra

Lo primero que vamos a ver aquí es el Monumento a Juan de Mesa, junto a la torre de la Parroquia. Este monumento rinde tributo al insigne imaginero Juan de Mesa Velasco, junto a la iglesia donde fue bautizado. Es obra de José Manuel Belmonte y se presenta al escultor en actitud pensativa, en la parte de arriba un altorrelieve de su última imagen, la Virgen de las Angustias. En el centro de la plaza se alza majestuosa la Parroquia de San Pedro, una de los templos que forma parte de la Ruta de las Iglesias Fernandinas.

Parroquia de San Pedro

Junto a una sus portadas laterales se abre la Plaza de Aguayos, con el palacio de los Aguayos, la casa solariega de los Guevara del siglo XVII, en cuya fachada de piedra podemos contemplar el escudo de armas de la familia, y uno de los triunfos a San Rafael del siglo XVIII. La casa solariega de los Aguayos es actualmente el C.D.P. La Sagrada Familia, conocido popularmente como Las Francesas. La fachada exterior es del siglo XVI y se remata con dos escudos familiares. En el interior guarda una bella escalera de mármol. Este linaje procede del valle de Iguña, en el arzobispado de Toledo, y sirvió a los Reyes Católicos en la conquista de Córdoba. En el repartimiento realizado tras la conquista, don Diego Fernán de Aguayo recibió estos solares y desde entonces pertenecieron a esta familia nobiliaria. El monumento a San Rafael fue erigido en 1763 y costeado por los Condes de Hornachuelos y Marqueses de Santaella, que vivían en la casa de los Aguayo. El triunfo tenía en época de Ramírez de Arellano, verja y faroles, así como relieves en cada frente en los que se representaba a los mártires de Córdoba, además de los escudos de armas de sus fundadores.

Plaza de Aguayos

En la siguiente calle, La Palma, se encuentra el Palacete de Trillo Figueroa, construido en 1782. Destaca de él el torreón curvo a un lado de la fachada. Esta fachada muestra dos plantas con tres vanos, el central para la portada de acceso con amplio balcón superior, y vanos a ambos lados. Esta vivienda participa muchos años en el Festival de Patios, habiendo ganado algunos premios.

Casa de los Trillo Figueroa

Volvemos a la calle Alfonso XVII y a la plaza del Vizconde de Miranda, con la casa-palacio de los Vizcondes de Miranda, la fuente y los restos del hospital de San Andrés. El Palacio de los Vizcondes de Miranda fue construido en 1755 y en la actualidad es un edificio de apartamentos, aunque conserva la fachada original, compuesta por dos plantas, portada central y ocho vanos, cuatro a cada lado, que le dan un aspecto muy uniforme. La Fuente que está situada en medio de la plaza está considerada como la primera fuente monumental erigida con carácter artístico en la ciudad. Según Orti Belmonte estuvo emplazada en primer lugar en la Corredera y fue promovida por el corregidor Francisco Zapata Cisneros. Aunque Ramírez de Arellano opina que dicha fuente fue desmontada en varias ocasiones y que estuvo en la Plazuela de San Pedro hasta que se sustituyó por la actual en el siglo XIX. Cuando este autor escribió su libro en 1874 no menciona la fuente de la plaza de los Vizcondes de Miranda. Es una de las fuentes más monumentales de la ciudad, construida en piedra negra y forma alargada, con dos pilones en cada lado menor respectivamente, cuyos pilares alcanzan los 2´50 m. de altura y se rematan con chapiteles herrerianos.

Plaza del Vizconde de Miranda

El solar de enfrente fue el oratorio del Hospital de San Andrés, cuya entrada principal estaba en la calle de la Palma. Según Saldaña Sicilia, fue fundado el 13 de enero de 1551 por el Duque de Berganza, con poder de don Gonzalo de los Ríos ante escribano público y en unas casas de su propiedad, tomando como forma jurídica la de un patronato. En dicho documento, nombró como patrono único a su sobrino don Luis Gutiérrez de los Ríos, de donde descienden los condes de Gavia y a los que recayó posteriormente este hospital. Estaba dedicado a dar cobijo a huérfanas y viudas. Tenía una iglesia pequeña, con tres altares y era considerado un oratorio porque no tenía campanario. El edificio fue vendido el edificio en 1870, la institución del hospital pasó a otras dependencias y en los años sesenta fue utilizado como colegio.

Hospital de San Andrés

Más adelante, continuando por la calle Alfonso XII, encontramos una pequeña bifurcación a la izquierda que desemboca en una plaza, es la Calle San Eloy. Se llama así porque antaño hubo en este lugar otro hospital, el Hospital de San Eloy. En este lugar se celebraban las reuniones del cabildo del Gremio de Plateros. En sus libros de cuentas, quedan reflejados los gastos destinados a este establecimiento benéfico, donde recibían asistencia sanitaria los plateros que no poseían suficientes recursos.

Avanzando aún más por Alfonso XII, llegamos a la Plaza de San Sebastián. Este rincón cordobés también debe su nombre a la existencia en este lugar de un hospital, como en el caso anterior y que era el Hospital de San Bartolomé y Santa María Magdalena. Fue un patronato constituido por miembros del gremio de los fabricantes de paño para los enfermos del “mal de bubas”. En principio surgió en unas casas alrededor del cementerio de la Magdalena, pero poco después, fueron compradas casas en esta plaza para la construcción del mismo a lo largo del siglo XVI. En 1557 se celebraba la primera misa en la iglesia. En 1842 la Junta de Beneficencia se hizo cargo del hospital y sus enfermos fueron incorporados al hospital de crónicos o de la Misericordia. Durante un tiempo fue escuela de maestros, pero en 1860 fue derribado debido al estado de ruina que presentaba.

En una esquina de esta plaza, hay una pequeña callejita que comunica con la calle Isabel II y desemboca en la Plaza de Regina, con el convento y la fuente. El Convento de Regina fue fundado por doña Mencía de los Ríos, viuda de don Luis Venegas e hija de don Diego Gutiérrez de los Ríos en 1499. Tenía una iglesia con artesonado mudéjar, que aún se conservaba en época de Ramírez de Arellano, que cuenta además que había cuadros de Antonio Vela. Fue abandonado tras la exclaustración porque ya no había monjas en su interior, ya que se habían marchado antes debido por las muertes acaecidas en la comunidad durante la epidemia de fiebre amarilla de 1804. Fue utilizado como teatro, como fábrica de monedas falsas y después por fábrica paños.

Convento Regina

La serpenteante calle Regina nos conducirá a Gutiérrez de los Ríos, al lado izquierdo se abre una calleja particular y la Plaza Don Luis Venegas. Aquí estuvo ubicado por unos años un museo, el Museo Regina de Córdoba. Fue inaugurado en el año 2002 para dedicarlo al mundo de la Joyería, tan importante en la ciudad. Pero fue cerrado en 2009, según notas de prensa por desavenencias entre los socios y su colección fue adquirida por el Ayuntamiento. El edificio fue construido por el arquitecto Juan Cuenca Montilla y albergaba restos arqueológicos del siglo XVI.

Museo Regina

Frente a la calleja del museo está la calle Pedro López, donde se sitúa una casa solariega que fueron las casas capitulares. El solar fue comprado por los señores de Luque en 1575 y las Casas Capitulares fueron comenzadas a construir en 1594. En 1631 estaban terminadas y sufrieron una ampliación y reforma en el siglo XVIII. Al final de la calle podremos volver a la Plaza de la Corredera donde comenzó nuestro paseo.